Nuestro monasterio

El Santuario y Monasterio de Santa María de Refet tiene sus orígenes en el siglo XIII como ermita junto a un santuario de la Virgen. A lo largo de los siglos, la vivienda anexa al santuario ha experimentado cambios arquitectónicos y ha alojado diversos tipos de vida: desde los ermitaños originales, a familias, pasando, ya en la década de los años 80 del siglo XX, por una comunidad de monjes benedictinos de la congregación Virgen de la Esperanza.

Hoy en día habita el monasterio una pequeña comunidad de monjas jerónimas, que consagran su vida a Dios con la alabanza divina y el estudio amoroso de la Sagrada Escritura como puntales del carisma de San Jerónimo, que viven dedicadas a Dios en la oración, el trabajo y el estudio y que acogen a los peregrinos en la pequeña hospedería monástica, y a todo el que tiene sed de Dios y necesita comunicación espiritual.

El origen de nuestro carisma está en San Jerónimo y Santa Paula, quienes, a finales del siglo IV y al principio del V, fundaron en Belén unos monasterios en los que dejaron un sello especial: el amor a la Sagrada Escritura. La hospitalidad para todos los que pasaban por Belén o iban a la tierra de Jesús era otro de sus distintivos.